sábado, 30 de octubre de 2010
SER DOCENTE
LOS AÑOS DE EXPERIENCIA ME HAN PERMITIDO DESCUBRIR QUE SER DOCENTES ES UNA VOCACION UN LLAMADO QUE JESÚS NOS HACE A SU MISMA MISIÓN . Los profesionales de la educación deberían hacer ciudadanos, conscientes de sus derechos y deberes, aportar a su alumnado un interés en aprender a aprender a lo largo de la vida, dotar a los jóvenes de una actitud crítica ante la vida y transmitir la cultura básica y el conocimiento especializado de una forma pedagógica y activa. En relación con las herramientas o recursos que necesitan los docentes, hay que destacar que se están llevando a cabo importantes iniciativas, a nivel de centros, particulares o de las administraciones educativas, que tienen por fin facilitar a los profesores su adaptación a las nuevas demandas de la sociedad. Los profesores tienen la misión de convertir a sus alumnos en personas libres, autónomas, con capacidad para elegir libremente su camino en la vida. Para ello, hay que facilitarles una formación en valores, asentada en los saberes humanísticos, que les permita juzgar de manera crítica la realidad que les rodea. Todos los profesores desean preparar buenos ciudadanos, responsables con sus derechos y obligaciones, que puedan construir una sociedad más solidaria y justa, respetando los valores democráticos. Puede sonar a tópico decir que para dedicarse a la educación es imprescindible tener vocación. Aquellas personas que sienten la llamada de la enseñanza suelen dedicarse de otra manera a esta profesión, conscientes como son del servicio y la ayuda que prestan a sus alumnos. En este sentido, son ciertamente gratificantes las referencias a la profesión docente que un pensador tan prestigioso como George Steiner hace en su último libro "Elogio de la transmisión” (Siruela), donde menciona que lo que define a un profesor es su pasión por contagiar lo que se lleva dentro. No podemos olvidarnos, pues, de este componente personal, difícil de cuantificar, a la hora de definir el perfil de un docente. Desde un punto de vista más profesional, diríamos que lo que define a un docente es su sólida formación científica y humanística, su capacidad para adaptarse a los alumnos con el fin de tirar de ellos hacia arriba, su pasión por la calidad, su apertura hacia las nuevas tecnologías y su constante renovación metodológica, todo ello aderezado con una calidad humana que les lleva a preocuparse por sus alumnos.Aprender para poder enseñar. Enseñar para que otros aprendan. La tarea de aprender no acaba nunca ni para profesores ni para alumnos. La formación de las personas puede extenderse a lo largo de toda la vida. 

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